[English version below]
ISDC arrancó el 2026 con su primera reunión presencial en el Centro Internacional de la Papa (CIP), en Lima. Además de dos días de reuniones cerradas para avanzar en los distintos proyectos de nuestro plan de trabajo y definir los objetivos para el próximo año, tuvimos también la oportunidad de conocer de cerca la ciencia del CIP: laboratorios, bancos de germoplasma y, cómo no, muchas papas, además de otras raíces y tubérculos de los andes. Aprovechamos también para visitar el Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), la Universidad Nacional Agraria La Molina y el mercado mayorista de Lima, lo que nos permitió conocer de cerca parte del sistema agroalimentario peruano, desde el banco de germoplasma hasta la mesa.
CIP: una biblioteca viva de papas
Todo comenzó con una reunión con la plana directiva del CIP y los líderes de las Metas Científicas: Simon Heck, Director General; Hugo Campos, Subdirector General de Investigación e Innovación; Marteen van Zonneveld, Director del Banco de Germoplasma y Jefe de Biodiversidad; Hannele Lindqvist-Kreuze, Jefa de Mejoramiento de Cultivos; Jan Kreuze, Jefe de Agricultura Regenerativa; y Mukani Moyo, Jefa de Sistemas Alimentarios Urbanos. Una buena manera de arrancar antes de meternos de lleno en la parte científica.
El CIP existe desde 1971 y lleva décadas dedicado a conservar la diversidad de cultivos, especialmente raíces y tubérculos de la zona andina. La magnitud del trabajo no se aprecia del todo hasta que uno lo ve con sus propios ojos: hay más de 4,000 variedades de papa nativa en los Andes, cultivadas en su mayoría sin apenas agroquímicos, y que el CIP busca recuperar y conservar como parte de su labor. Muchas de ellas ni siquiera llegan al mercado, se intercambian entre comunidades o se regalan en matrimonios y otras celebraciones.

Un vistazo al banco de germoplasma
El banco de germoplasma del CIP resguarda colecciones clonales y de semillas de papa, camote, y raíces y tubérculos andinos, como bien público mundial bajo el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura. Cuentan con cerca de 9,000 accesiones activas de papa y 7,500 de camote, entre variedades cultivadas, parientes silvestres y líneas de mejoramiento. Unas 8,000 de esas accesiones están disponibles para investigadores, mejoradores y agricultores en todo el mundo, y este material ya ha sido clave en el desarrollo de variedades que hoy cultivan agricultores en todo el mundo,
También tuvimos la oportunidad de visitar el criobanco que tienen en CIP. Ahí el material vegetal se conserva a –196°C en nitrógeno líquido, lo que le permite mantenerse viable por siglos, y el CIP viene trasladando cada vez más su colección hacia la criopreservación. El año pasado, de hecho, Ecuador se convirtió en el primer país en depositar muestras en la Bóveda de Criopreservación del CIP, señal de que el sistema no para de crecer.

Conexiones con la ciencia del CGIAR
Durante el almuerzo, algunos científicos del CIP nos dieron una breve charla sobre las papas biofortificadas: variedades logradas mediante cruces convencionales, sin modificación genética de por medio, para que contengan naturalmente más hierro y zinc. El resultado son papas con hasta 40-80% más de estos micronutrientes que las variedades comunes, una forma sencilla de aportar, a través de la alimentación, a la lucha contra la anemia y las deficiencias nutricionales tan comunes en los Andes.
También tuvimos reuniones con el Dr. Oscar Ortiz, Director de CGIAR para Agricultura Sostenible, y la Dra. Vania Azevedo, Directora de CGIAR para Bancos de Germoplasma, donde pudimos conversar con más detalle y franqueza sobre ambos temas.

INIA: la contraparte peruana en investigación
El INIA, es el organismo público encargado de la investigación agrícola en el país y se constituye en la principal contraparte local de investigación del CIP. Nos reunimos con el Ing. Jorge Ganoza, su Presidente Ejecutivo, junto con su equipo de investigadores, y luego recorrimos sus bancos de germoplasma e instalaciones de hidroponía para ver de cerca parte de su trabajo.

La Molina: investigación, formación y alianzas de la mano
En la Universidad Nacional Agraria La Molina nos recibieron el Rector, Dr. Alberto Barrón; el Dr. Julio Alegre, profesor de la UNALM y miembro de la Junta Directiva del CIP; y el equipo científico del INIA, quienes nos contaron sobre sus líneas de investigación y lo cercana que es su colaboración con el CIP. Quedó claro lo conectada que está realmente la comunidad científica limeña con las acciones del Centro Internacional de la Papa del CGIAR.

Santa Anita: la papa llega al mercado
Después de las visitas al laboratorio y al banco de germoplasma, fue interesante ver el otro extremo de la cadena agroalimentaria: una visita al mercado mayorista de Santa Anita, donde pudimos ver de cerca la enorme variedad de papas que se venden ahí y entender cómo funciona realmente el lado comercial del negocio.

Conocer parte de la cadena en un solo viaje (banco de germoplasma, instituto de investigación, universidad, mercado) fue un buen recordatorio de que la seguridad alimentaria no es una sola historia, sino muchas historias entrelazadas. Y, de paso, una excusa perfecta para salir de la sala de reuniones por unos días.
Un agradecimiento enorme a todas las personas que se reunieron con nosotros, que nos dedicaron su tiempo y compartieron su conocimiento y experiencias en forma tan abierta durante estos tres días. Un agradecimiento especial a Lourdes Gamarra por su apoyo en la organización de la visita, y a Simon Heck por recibirnos y por su generosidad durante todo nuestro paso por el CIP.
[English version]
ISDC's First In-Person Meeting of 2026 in Lima: Connecting with the Science (and Potatoes) of CIP
ISDC kicked off 2026 with its first in-person meeting at the International Potato Center (CIP) in Lima. Alongside two days of closed-door sessions to advance the various projects in our workplan and set next year's objectives, we also had the chance to get up close with CIP's science: labs, genebanks, and — of course — plenty of potatoes, along with other Andean roots and tubers. We also took the opportunity to visit the National Institute of Agricultural Innovation (INIA), Universidad Nacional Agraria La Molina, and Lima's wholesale market, giving us a first-hand look at part of Peru's agri-food system, from genebank to table.
CIP: A living library of potatoes
It all began with a meeting with CIP's leadership and Science Goal Leaders: Simon Heck, Director General; Hugo Campos, Deputy Director General for Research and Innovation; Marteen van Zonneveld, Director of Genebank and Head of Biodiversity; Hannele Lindqvist-Kreuze, Head of Crop Improvement; Jan Kreuze, Head of Regenerative Agriculture; and Mukani Moyo, Head of Urban Food Systems. A good way to set the stage before diving into the science itself.
Founded in 1971, CIP has spent decades conserving crop diversity, with a particular focus on roots and tubers from the Andean region. The scale of the work is hard to grasp until you see it first-hand: there are over 4,000 native potato varieties across the Andes, most grown with little to no agrochemical input, which CIP works to recover and conserve as part of its mission. Many of these varieties never even reach the market — they're traded between communities or given as gifts at weddings and other celebrations.
A look inside the genebank
CIP's genebank holds clonal and seed collections of potato, sweetpotato, and Andean roots and tubers, maintained as a global public good under the International Treaty on Plant Genetic Resources for Food and Agriculture. It holds close to 9,000 active potato accessions and 7,500 sweetpotato accessions, spanning cultivated varieties, wild relatives, and breeding lines. Around 8,000 of these accessions are available to researchers, breeders, and farmers worldwide, and this material has already played a key role in developing varieties now grown by farmers around the globe.
We also had the chance to visit CIP's cryobank, where plant material is stored at –196°C in liquid nitrogen, keeping it viable for centuries. CIP is steadily moving more of its collection into cryopreservation, and just last year Ecuador became the first country to deposit samples in CIP's Cryopreservation Vault — a sign that the system keeps growing.
Connecting with CGIAR science
Over lunch, CIP scientists gave us a short talk on biofortified potatoes: varieties developed through conventional breeding, without genetic modification, to naturally contain more iron and zinc. The result is potatoes with 40–80% higher levels of these micronutrients than standard varieties — a simple, food-based way to help address anemia and micronutrient deficiencies common across the Andes.
We also met with Dr. Oscar Ortiz, CGIAR Director for Sustainable Farming, and Dr. Vania Azevedo, CGIAR Director for Genebanks, for a more in-depth and candid conversation on both fronts.
INIA: CIP's local research counterpart
INIA is Peru's public agricultural research body and CIP's main local research partner. We met with Eng. Jorge Ganoza, its Executive President, along with his research team, then toured their genebanks and hydroponics facilities to see part of their work up close.
La Molina: research, training, and partnerships hand in hand
At Universidad Nacional Agraria La Molina, we were welcomed by Rector Dr. Alberto Barrón; Dr. Julio Alegre, a UNALM professor and CIP Board Member; and INIA's science team, who told us about their research and how closely they collaborate with CIP. It was clear just how tightly connected Lima's scientific community is with the work of CGIAR's International Potato Center.
Santa Anita: where potatoes meet the market
After the labs and genebanks, it was interesting to see the other end of the food chain: a visit to Lima's Santa Anita wholesale market, where we saw first-hand the sheer variety of potatoes on sale and got a better sense of how the commercial side of the business really works.
Seeing part of the chain in a single trip — genebank, research institute, university, market — was a good reminder that food security isn't one story, but many interconnected ones. And a perfect excuse to step out of the meeting room for a few days.
A huge thank you to everyone who met with us, gave us their time, and shared their knowledge and experience so openly over these three days. A special thank you to Lourdes Gamarra for her support in organizing the visit, and to Simon Heck for hosting us and for his generosity throughout our time at CIP.
